¿ANIMALES ILUSTRADOS?

En la respuesta de Immanuel Kant a “¿Qué es la Ilustración?”, en la parte final, se habla de la libertad y cómo alcanzarla. Este punto de la respuesta es una conclusión en la que Kant recoge todos los temas tratados. Afirma que gracias al haber seguido los pasos para alcanzar la ilustración, de forma correcta, nos llevará a la conquista de la libertad.

Ahora trataré de dar los motivos por los que, según Kant, las personas podemos llegar a ser libres y los animales no. Digo podemos porque no debemos olvidar que somos animales y esto hace que muchas personas se queden en el camino a la ilustración. En primer lugar, los animales no pueden llegar a ser ilustrados y por lo tanto no pueden ser libres. Esto se explica porque los animales no tienen uso de razón, ellos no eligen lo que quieren. Siempre van a tener que ser guiados, por lo que no pueden alcanzar la “mayoría de edad”. Al no cumplir este primer requisito indispensable los demás puntos siguen cayendo. Debido a esta “minoría de edad”, no tienen conciencia propia y no tienen uso de razón, por lo que no pueden manifestarla ni pública ni privadamente. Faltando estos requisitos indispensables no podemos hablar de época de Ilustración en los animales no humanos, y mucho menos ilustrada. Esta sucesión de obstáculos imposibilita la conquista de la libertad, al menos de momento.

Todos estos argumentos que acabo de dar no quitan que haya animales no humanos que cada vez estén más desarrollados y sean capaces de comportarse inteligentemente guiados por sus instintos y sus emociones en problemas que se les plantean, como algunos primates. Por esto debemos hacer leyes que velen por la seguridad de los animales, ya que, de acuerdo con las pautas dadas por Kant, los humanos somos los únicos capaces de desarrollar una ilustración y poner unos límites en nuestra libertad para de este modo llegar a ser libres, y los animales no humanos, o por lo menos algunas especies, puede que también serán capaces de hacerlo, pero tienen que seguir evolucionando y desarrollándose, y hasta entonces lo único que podemos hacer es protegerlos, porque la humanidad también se puede medir por cómo tratamos a los animales.

Eric Lumbreras.