Consecuencias del uso de las redes sociales

¿OFENSA O FALTA DE INTROSPECCIÓN?

 

Hoy en día vivimos en la conocida generación de la ofensa, que tal y como se expone en el artículo “Yo acuso a los jóvenes”, de Fréderic Beigbeder, quiere decir: nunca sentenciarás nada por internet que mantenga a todo el mundo contento. Esto puede llegar a la disyuntiva planteada en el título: ¿realmente a las personas nos ofende lo sentenciado en internet, o nos ofendemos nosotros mismos?

Esto hay que someterlo a consideración, entrando en una de las tendencias más grandes en las redes: las indirectas. Estas pequeñas frases o fragmentos de texto que se refieren a una persona, pero no de forma clara y precisa, con una connotación generalmente negativa. Ahora bien, ese texto, esas letras escritas en estas pantallas que nos tienen abducidos, no son el objeto de la ofensa. La ofensa proviene de las inseguridades de cada uno, del simple pensamiento que no eres suficiente, que no vas a llegar a más, que ese texto es para ti. Esto claramente lo puedo reflejar desde una de las experiencias que mejor conozco, que es la mía propia. Me he dado cuenta que en muchísimas ocasiones, esta ofensa es marcada por nosotros mismos, por ello nos creamos una burbuja a nuestro alrededor que nos hace frágiles e inseguros. Solo las personas que han conseguido reventar esta burbuja son las que pueden afirmar que son personas críticas y razonables, porque son aquellas que pueden aceptar una crítica y aprender de ella. El paso para explotar esta burbuja está en la introspección, este primer método empleado por la psicología cuando se separó de la filosofía en el s. XIX para convertirse en ciencia independiente. Sí, la respuesta se halla en esta capacidad de, como su propia etimología nos indica, observar dentro de nosotros mismos, tanto los aspectos positivos como negativos, para saber cómo fomentar tu parte positiva e intentar corregir la parte negativa.

En definitiva, solo aquella persona que pueda hacer ser crítica consigo misma, podrá llegar a aceptar el criterio de los demás. Puede sonar algo realmente fácil, pero la introspección es un proceso mental que no es simple. Yo creo que a nadie le gusta sentir que hace las cosas mal, es un sentimiento que aunque duela es necesario, para poder corregirlo. Sin embargo, creo que es imprescindible concluir este trabajo aludiendo que a pesar de todo esto, lo más importante es ser fiel a uno mismo. Quiérete, si quieres ser querido, y no te odies, si no quieres ser odiado.

 

Cristian Carmona Cantalejo

 


 

 

INTERNET: MANIPULACIÓN Y ADOCTRINAMIENTO

 

A día de hoy podemos preguntarnos ¿quiénes de la nueva generación no tienen contacto con internet? Podríamos decir que la gran mayoría tiene acceso a éste. Y cuando hablamos de internet también conlleva a las famosas redes sociales como Instagram, Twitter, YouTube, etc.

En primer lugar, por muchas razones esta generación actual, donde estoy incluido, ha crecido y continúa creciendo con las nuevas tecnologías. Además son muchos los trabajos que han nacido de la mano de éstas como lo son los influencers, los youtubers, los gamers, etc. Ahora nos podemos dar cuenta que hasta en los propios nombres hace referencia a influir, pero ¿influir a quién? Pues a las personas que los ven día a día. Por lo tanto nos preguntamos ¿verdaderamente nos influyen estas personas? ¿Podríamos separarnos de internet para vivir?

Si intentamos responder a las cuestiones anteriores nos damos cuenta de que es posible que nos manipulan de alguna manera, por ejemplo, estas últimas semanas ha salido una influencer diciendo que el agua deshidrataba y que por lo tanto no debíamos tomarla. Muchas personas comenzaron a hacerle caso; tras este hecho nos podemos dar cuenta de la poca formación que tienen estas personas, y de la gente inocente o poco “espabilada”, que suelen ser los de menor edad, que le dan me gusta a sus publicaciones y le dan fama, además de creerse lo que dicen sin consultarlo antes. Por otro lado, no podríamos vivir sin internet ya que ésta es la fuente de información en la que consultamos nuestras dudas y nos sirve como medio de comunicación. Aunque es verdad, que no siempre se usa de forma adecuada como en el caso anterior, a veces nos puede ser muy útil. Por ejemplo, en la actual situación en la que nos encontramos, hacemos uso de ella para poder relacionarnos con nuestros familiares y amigos.

Concluyendo, le estamos dando fama a la “estupidez” hasta el punto de que son muchos los jóvenes que quieren vivir de ser youtuber o influencer. Y de la misma forma en la que estas personas influyen en los pensamientos y las costumbres de los demás, lo hace también la política indirectamente. Porque al igual que un youtuber dice algo y nos lo creemos sin más dilación, ocurre lo mismo con los políticos. Para mí, todo esto se debe a la falta de conciencia de las personas que se ha ido perdiendo año tras año, llegando al punto de que lo importante es ser famoso haciendo algo por muy inútil que sea. Y ahora pregunto, ¿estamos preparados para una sociedad de inconscientes y fáciles de influenciar?

 

José García Cuenca